
El normalizado se realiza a una temperatura entre 850-925°C, dependiendo del tipo de acero. Es un proceso que involucra una transformación del acero a su estado austenítico seguido de un enfriamiento al aire. Su principal objetivo es homogeneizar la estructura del acero. Se aplica en piezas fundidas o forjadas. No aplica en piezas fundidas o forjadas. No aplica para los aceros de las series H, D, A e inoxidables martensíticos.
Recomendaciones
Los aceros de temple al aire no se deben normalizar. (H13, H19, A2, D2, etc.)

